¿Es posible convertir un edificio viejo en una construcción sostenible?

Actualización (2015/01/04): El rendimiento de los diodos LED (alrededor de 100 lm/W) es superior al de las bombillas fluorescentes ( 60 lm/W).

Desde que las personas empezaron a asentarse en pueblos y ciudades, el planeta ha ido perdiendo terreno. No sólo en un plano horizontal, por la creciente ocupación de superficie, sino también en el plano vertical, debido al consumo de sus recursos. A esto hay que sumar el impacto medioambiental directo (emisión de gases tóxicos, vertidos, etc.) e “indirecto” (deforestación, reducción de superficie “verde”, eliminación de hábitats, etc.) derivado de la edificación.

En los últimos años, se ha tomado conciencia de este problema y cada vez son más los proyectos que apuestan por políticas y estándares medioambientalmente sostenibles. Conceptos como arquitectura bioclimática y construcción o edificación pasiva se han hecho un hueco estable en nuestro vocabulario, con el estándar Passivhaus (casa pasiva) en una posición privilegiada.

En edificios de nueva construcción es relativamente sencillo trabajar sobre estas ideas, puesto que el diseño parte desde cero, y la persona que está trabajando en ello puede hacerlo crecer a su antojo, sólo con limitaciones externas, como el presupuesto, las características de la parcela o las exigencias del cliente. Pero cuando el encargo consiste en una reforma o una rehabilitación, no se trata tanto de cuánto se puede conseguir, como de cuánto se puede mejorar respecto a lo que ya hay.

 

Más allá de la eficiencia energética

La Consejería de Fomento y de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha querido reconocer este reto añadido en los premios Construcción Sostenible, que convoca bianualmente en colaboración con el Instituto de la Construcción de esa comunidad autónoma. Por eso, este año, en el que se celebraba la quinta edición, la convocatoria se restringió a actuaciones de rehabilitación. Tal como explica Felipe Romero, Arquitecto responsable del Área de Desarrollo Tecnológico y Sostenibilidad del mencionado Instituto, “los condicionantes del edificio limitan los logros que pueden alcanzarse con la rehabilitación, y eso se considera a la hora de la valoración”.

En los premios Construcción Sostenible, las mejoras alcanzadas se evalúan de manera objetiva. Esto implica aspectos como los siguientes:

  • Incidencia de las obras en la parcela y el entorno
  • Mejoras en el comportamiento energético y en la reducción de emisiones.
  • Mejoras en las instalaciones
  • Demanda y consumo de agua
  • Materiales utilizados
  • Producción y gestión de residuos
  • Ventilación e iluminación
  • Protección frente al ruido
  • Accesibilidad
  • Otros aspectos vinculados al coste, al entendimiento de los valores culturales del edificio y al grado de innovación de la propuesta.

Entre las propuestas presentadas, predomina, según Romero, una apuesta por la mejora de la eficiencia energética, “principalmente la mejora en las condiciones de las envolventes de los edificios, de cara a conseguir una reducción de la demanda energética”. Aunque matiza que “se valora un entendimiento transversal del concepto de sostenibilidad que trasciende el enfoque únicamente dirigido a la eficiencia energética”. El arquitecto también destaca el uso de las energías renovables y la importancia creciente de la monitorización de los resultados.

Palacio del Cpndestable (Pamplona) Y edificio de la Alhóndiga (Bilbao)

El Palacio del Condestable de Pamplona (izquierda), premio Egurtek 2014 y la Alhóndiga de Bilbao (derecha), son dos ejemplos de rehabilitaciones de edificios emblemáticos en los que se han instalado luminarias de emergencia Daisalux.

 

Iluminación, una buena oportunidad

Quizá uno de los ámbitos en los que resulta más sencillo realizar mejoras en materia de eficiencia energética y conseguir resultados casi como si se tratara de un edificio de nueva planta es el de la iluminación, cuyos requisitos están incluso recogidos en el Código Técnico de Edificación (CTE). Esto incluye la iluminación de emergencia. Aunque en algunos casos las viejas instalaciones pueden limitar el margen de maniobra, la mejor baza la encontramos en el tipo de luminarias a instalar.

Hoy en día, gracias a la tecnología LED, prácticamente cualquier cambio que se haga repercutirá de manera notablemente positiva. La gran ventaja de esta tecnología es que se trata de “Iluminación de estado sólido”. Es decir, la iluminación se basa en el uso de diodos emisores de luz, en lugar de filamentos o gases. Este sistema genera un nivel de calentamiento bajo (aunque también existe y, por eso, hay que utilizar disipadores eficientes) y, en consecuencia, ofrece una mayor eficiencia energética. En comparación con las bombillas incandescentes, que pierden un 80% de la energía en forma de calor, los diodos LED necesitan un 80% menos de energía para emitir la misma luz. Menos energía, equivale a menos emisiones de CO2, uno de los gases responsables del efecto invernadero.

Poniendo cifras sobre la mesa, el LED emite 40-80 lm/W alrededor de 100 lm/W (el rendimiento ha mejorado en los últimos años), un rendimiento muy superior al de bombillas halógenas (18-22 lm/W) e incandescentes (12-18 lm/W). Pero es bastante similar Hoy en día también es superior al de las fluorescentes (60 lm/W), con la diferencia de que el tubo fluorescente está ligado al uso de mercurio, un residuo altamente contaminante.

Por otra parte, el LED ofrece otra serie de ventajas, como un rápido encendido (1 milisegundo); resistencia al encendido intermitente, que alarga notablemente su vida, ventaja que aumenta por el hecho de no tener un filamento que se pueda quemar o romper; o la posibilidad de crear aparatos de un tamaño increíblemente reducido, lo cual conlleva un ahorro importante en el uso de materiales, igual de importante para el bolsillo como para un planeta de recursos finitos.

Palacio de Congresos Europa, de Vitoria-Gasteiz (Araba)

Fachada vegetal del Palacio de Congresos Europa, de Vitoria-Gasteiz (Araba). / Fuente: Urbanarbolismo

Premio al Palacio Europa de Vitoria-Gasteiz

Retomando los premios Construcción Sostenible, entre los ganadores de este año se encuentra el Palacio Europa de Vitoria-Gasteiz, que se alzó con el primer premio en la categoría de equipamiento, ámbito “resto de España”. Hoy reconoceríais fácilmente este edificio por su espectacular fachada vegetal, pero ese jardín vertical lleva ahí poco más de un año, mientras que el edificio fue inaugurado hace 25.

Si queréis saber qué es lo que ha hecho a esta reforma (que va mucho más allá de su fachada) merecedora del premio de Construcción Sostenible, podréis descubrirlo en el próximo artículo. Hasta entonces, os animamos a profundizar en el tema de la construcción sostenible y la eficiencia energética aplicada a la edificación.

Y, por supuesto, esperamos vuestros comentarios con aportaciones sobre el tema.

Lee el artículo sobre la reforma del Palacio Europa.

Más información:

Guía eficiencia energética en iluminación

2 Comentarios

  1. Carolina 15 abril, 2015 en 18:14 - Responder

    Me parece que es algo que hay que empezar a valorar porque es algo que puede ayudar a que todos los materiales sean los idóneos y utilizar todo lo que esté en nuestra mano para que sean edificios para el futuro, solo depende de nosotros

    • Daisalux
      Daisalux 16 abril, 2015 en 09:11 - Responder

      ¡Gracias por tu comentario, Carolina!
      Sin duda. Hoy conocemos muchas cosas que antes no se sabían y es nuestra responsabilidad aplicarlas en todo lo que hacemos (en este caso, en construcción) para reducir al máximo el impacto que nuestras acciones tienen en el medio ambiente. Y no sólo eso, sino que se consiguen edificios más cómodos, más económicos y más duraderos.

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